miércoles, 15 de mayo de 2019

Formación Mindful Vinyasa en Barcelona & Ibiza: reflexiones, objetivos y temario


        No sé si me he adelantado, espero que no mucho. Hace unos cuantos años una querida alumna de Madrid me preguntó sobre cuándo daría una formación. Honestamente, no me sentía preparada. Sin embargo, sí me sentía capaz de estar preparada en un tiempo futuro. 

Ofrecer educación es una gran responsabilidad y, aunque parezca la opción más lucrativa para un profesor con experiencia, a mi me parece que la implicación a nivel ético y de integridad es muy alta y no debe tomarse a la ligera. La relación entre el tiempo invertido y los resultados es mucho más exigente que en ningún otro contexto. La exposición que hacemos de nosotros mismos es mucho más arriesgada. En contraste, el nivel de aportación que hacemos es tan alto que merece mucho la energía invertida. 

     Supongo que hay muchas maneras de hacer esto. Para mi lo importante no es sólo lo que sabemos sino la capacidad que tenemos para organizar nuestras ideas y conocimientos de manera sistemática para que cobren sentido en el mundo de otra persona. También me parece necesario exponer al paso del tiempo nuestras teorías, para ver si son validadas por nuestra propia experiencia e, idealmente, también por personas que saben más que nosotros. 

Personalmente le dedico mucho tiempo a preparar los contenidos, por eso me lo pienso mucho antes de lanzar algo. Aunque me guío mucho con la intuición me gusta la excelencia; las cosas bien preparadas y organizadas me hacen sentir segura. Sólo improviso cuando he preparado mucho algo, es el contraste en el que me siento cómoda. 

En su momento le dije a mi querida alumna que me diera diez años, y creo que han pasado siete. Así que lo siento si me he adelantado, pero me siento lista para compartir sistemas, método y conocimientos con propósito de aportar herramientas.

       Hace más de 11 años que enseño yoga pero no por eso siento haber alcanzado una maestría total. Sin embargo, he llegado a comprender muchas cosas que al principio me resultaban inconexas. Además de comprender, he podido crear y consolidar una manera de transmitir que me resulta especialmente eficiente y que honra tanto el yoga como al alumno que lo recibe. Creo que la enseñanza no debe empapar al que la toma sino mojarle y permitirle regular los poros por los que entra el conocimiento. No comparto ideologías sino ideas, no comparto dogmas sino modelos, no comparto certezas absolutas sino experiencia y visión. Desde ese lugar me siento valiente y completa para empezar esta extroversión de mis métodos de enseñanza.

En estos años he hecho mis propias investigaciones respecto a cómo incorporar en la enseñanza de yoga una escuela de vida. Conseguir que cada cosa que aprendemos sea una metáfora y nos eduque más allá de la esterilla para ser más íntegros, honestos, estables e incluso divertidos ha sido mi objetivo fundamental, consciente o inconscientemente.

       Me declaro formalmente profesora de asana e informalmente me descubro como educadora integral. Me gusta hablar de ciencia, de salud, de pensamiento, de filosofía, de psicología, de meditación, de creatividad, de relaciones… No se me ocurre nada que no merezca ser atendido entre todas las capas que componen una experiencia humana. Sería como dividir a una persona en trozos y mirar sólo su mano pensando que lo vemos todo; sería un error y una pérdida. También quiero honrarme sin fragmentarme.  Por eso, para no dividirme, traigo conmigo mis años universitarios de Sociología y mi década de trabajo en el diseño de moda. No puedo separar el pasado de lo que ofrezco en el presente. Creo que mi coherencia se nutre de estos contrastes y dimensiones.

En mi opinión, en ese afán de integrar, no podemos hablar de anatomía sin hablar de naturaleza, no podemos hablar de movimiento sin hablar de salud y no podemos hablar de presencia sin hablar de la mente. Para mi el yoga son mil conversaciones abiertas que nunca se cierran y están vivas para toda la eternidad.

      En términos de conversación quiero presentar un módulo formativo de treinta horas para profundizar (en la medida de lo posible) en áreas que considero fundamentales de la enseñanza de Mindful Vinyasa. Así es como he conseguido definir mi manera de enseñar Vinyasa. 

No soy la única que defiende un tempo lento y atento dentro del contexto del Vinyasa, a muchos de nosotros nos hace sentir especialmente bien podernos mover con ritmo pero sin ir acelerados. El dominio de una respiración lenta es para mi una victoria fisiológica. Por eso confío tanto en esta manera de practicar el asana en un contexto fluido y dinámico que atiende tanto a las areas de transición como a los puntos de salida y llegada. 

Hace años que ofrezco y elaboro contenido para mis propios talleres y para otras personas que me contratan para desarrollo de proyectos. Gracias a esto he podido generar en torno y junto a mi una comunidad de estudiantes y profesores a la que admiro. Esta formación va dirigida a esa comunidad de profesores. Profesores con criterio y genuinos, que tienen personalidad propia y son practicantes comprometidos y curiosos. Para mi es un lujo pensar que compartiré este viaje formativo e indagatorio de la mano de este grupo de profesores de los que aprendo tanto.

La formación se llama “Mindful Vinyasa: Inspiración, ética y alineamiento” y me gustaría que fuera de 200 horas pero empezaremos con 30 horas porque en realidad será suficiente para trazar un mapa sobre el que cada uno pueda trabajar en soledad esas ciento setenta horas restantes. En el futuro me comprometo a más horas de contenido y contacto directo. Necesito algún tiempo más de investigación.

Os cuento aquí de qué consta y trata este módulo y el temario específico.


MINDFUL VINYASA: INSPIRACIÓN, ÉTICA Y ALINEAMIENTO (30h)

Definición y objetivos

      Mindful Vinyasa es una forma de enseñar y practicar yoga que aúna las bases teóricas y prácticas del Mindfulness con el Vinyasa. Ofrece una práctica dinámica de ritmo lento con base de precisión y alineamiento funcional cuyo objetivo es favorecer el movimiento atento y la integración de la sabiduría perenne del yoga.

Los principios que regulan la transmisión de la práctica son los principios de Enseñanza Inspirada, en la cual el valor del lenguaje, la comunicación y las cualidades de pensamiento y emoción son tan importantes como el conocimiento del cuerpo, el asana y el diseño de secuencia.

Las secuencias pretenden transmitir al alumno conocimiento sobre su propio cuerpo así como valores fundamentales e ideas que inviten a la indagación y la reflexión. 

      En definitiva, desde la perspectiva del Mindful Vinyasa, la práctica de asana ofrece al alumno y al profesor una experiencia integral y óptima para trabajar de manera equilibrada los aspectos físicos, energéticos, mentales, intelectuales y espirituales del yoga.

Los principios que se esbozan en esta formación pretenden aportar al profesor paisajes de exploración y fuentes de inspiración más que patrones formales rígidos. Como decía Vivekananda, el objetivo de la educación no es la aportación de información sino el desarrollo de destrezas y habilidades para seleccionar la información más oportuna en cada momento.

La formación cubre los temas más importantes del Mindful Vinyasa

La inspiración: establecer principios y modelos para mantener actualizada nuestra pedagogía a través de habilidades y fortalezas específicas 

La ética: como modelo regulador de la vida interior y nuestra actuación en el mundo exterior

El alineamiento: comprensión del alineamiento como un concepto amplio que requiere de una visión global del cuerpo y los contenidos de enseñanza


Temario

PEDAGOGIA INSPIRADA 

Elementos clave: Creatividad, claridad mental, conexión e intuición
Relaciones, inteligencia emocional y comunicación
Dominar la mente: fortalezas internas y espirales ascendentes


ÉTICA

Responsabilidad y desarrollo personal: motivación, eficiencia y visión
Principios espirituales y leyes naturales aplicados a la enseñanza
Marketing y relaciones profesionales: definición y estrategias


ALINEAMIENTO

Variabilidad humana y diversidad
Principios esenciales del alineamiento funcional: categorías posturales y respiración
Secuencias y claves formales del Mindful Vinyasa


Detalles prácticos

- Esta formación incluye teoría y práctica.

- Es necesaria la presentación de un proyecto final individual.

- Certificada por Yoga Alliance como educación continua. 

- El curso está dirigido a profesores de yoga. Para personas que no enseñan es posible incorporarse si se sienten cómodas en un contexto especializado.

- El curso incluye entrega de manual.


Fechas confirmadas

Barcelona 2019 
Módulo I: 26-27 Octubre
Módulo II:  30 Nov-1 Dic 
En Yoga & Yoga Barcelona * (inscripción en la escuela directamente)
* Los que cursen la formación en Barcelona pueden añadir estas horas a la formación de 300 horas que ofrece la escuela

Ibiza 2020 
Módulo I: 22-23 Febrero 
Módulo II: 21-22 Marzo 
En Open Space Santa Gertrudis 


Reservas & información: diana@samyamayogaibiza.com

Precio: 390€







sábado, 29 de diciembre de 2018

Enseñanza Inspirada (X): Pedagogía y ética: relaciones íntimas

      No penséis que este artículo será solemne o denso ¡por favor! Afortunadamente, más allá de las palabras está el sentido que les damos juntos. Y esto las hace hermosas. Reflexionar no ha de ser aburrido (el aburrimiento sólo es falta de atención). Reflexionar sobre grandes temas es rico, genera diversidad y respeto a la diversidad que ya existe. Bueno, vamos a por ello. Prometo ir al grano con esta gran temática.

¡Qué mala fama tiene la palabra ética en algunos contextos! Suena seria, solemne, purista, restringida, limitante. Suena a eso que me impide hacer cosas que me apetecen porque me obliga a pensar en el bien común,  e incluso en el mal. Y pedagogía. Bueno, no suena tan mal. Suena a método, a transmisión intencionada de conocimiento, a ciencia y a arte. Para este artículo he querido juntarlas, unirlas, casarlas, para hablar de las dos como si fueran una unidad de expresión humana. Para el contexto de hoy lo necesitamos.

      Para los que enseñamos es posible pensar que existe una fórmula ideal para contar eso que sabemos y queremos compartir. Y que esa fórmula será eficiente y nos permitirá alcanzar nuestros objetivos. Esto tiene que ver con la pedagogía, se ocupa de metodología y de educación, y de ella derivan fórmulas y métodos. 

Sin embargo, más allá de la fórmula lo que realmente pesa en la relación estudiante-profesor es la calidad humana que trae el profesor al contexto educativo a través de su presencia y su sabiduría. Casi todos recordamos asignaturas que nos han fascinado en nuestra juventud gracias a algún profesor inspirado que hemos encontrado. Casi siempre cuando profundizamos nos damos cuenta de que más allá del tema que ese profesor enseñaba nos fascinó su pasión, su presencia, su ecuanimidad, su discernimiento o su manera de comunicarse. La realidad es que nos gustó la persona que contaba esas cosas y cómo las contaba, y por ende eso que nos contaba nos resultó más apasionante o interesante que lo demás. ¡La fuente del discurso resultó ser más poderosa aún que el discurso!

      El comportamiento de una persona está regido por sus valores y su ética personal. Puede estar relacionado con su sabiduría o conocimiento pero no hay una relación directa entre conocimiento y ética ¡muy a mi pesar! Existen personas muy sencillas con un gran sentido de la ética, y personas muy cultivadas con poca ética. Y, por supuesto, a la inversa también. 

La lógica diría que una persona cultivada puede llegar a tener una mayor visión de sí misma y del mundo, comprendiendo las interrelaciones que lo conectan todo. Siguiendo este razonamiento pensaríamos quizás que las personas cultivadas tienden a desarrollar comportamientos más éticos. Pero no es así. 

       La ética es un sentimiento y los sentimientos no saben de lógica. La ética tiene que ver con cómo sentimos y vivimos la vida (bien de manera instintiva, de manera refinada, o un poco de ambas).

La ética implica que vivimos nuestra vida pensando tanto en nosotros como en los demás, que tenemos conciencia de que nuestras acciones, palabras y pensamientos afectan a todo lo que nos rodea. Gracias a nuestra ética somos conscientes de nuestro impacto y regulamos nuestra presencia en el mundo. 

Como profesores hemos de saber que nuestra pedagogía y nuestro sentido ético van de la mano. Así como deseamos mejorar nuestras herramientas para transmitir de manera más efectiva, hemos de depurar y cultivar nuestro sentido de la ética para que coopere en la creación de carisma que esperamos de un buen profesor. 

      El carisma no tiene nada que ver con el protagonismo y la arrogancia; el carisma emerge de la coherencia con la que un profesor impregna su contenido y su comunicación. Cuando enseñamos activamos respuestas de imitación en los alumnos. El conocimiento y la inspiración que permean en el estudiante lo hacen a través de lo que decimos, cómo lo decimos, lo que hacemos y cómo lo hacemos. En definitiva ¡impactamos en el otro con lo que somos!

Por eso un buen profesor tiene la responsabilidad personal de hacer su trabajo interior a la vez que desarrolla su trabajo en el mundo; dedicándole tiempo a ordenar sus valores y asegurándose de que impregna su enseñanza de bondad, verdad, belleza y pureza.

¿Cómo puede un profesor hacer este trabajo interior? Os dejo para hoy tres ideas para empezar a trabajar y profundizar… Hay muchas más puertas, muchos más caminos, muchas más maneras de explicarlo.

  • Toma conciencia de tu desarrollo personal y tu responsabilidad en términos de tu labor social como creador de cultura y valores. Se puede ser feliz sin por ello olvidar las cosas importantes de la vida, la ligereza vital viene de tener el trabajo bien hecho, no de eludirlo. 
  • Revisa principios espirituales y leyes naturales para traerlos a tu vida cotidiana y a tu trabajo. Tradiciones y culturas de todos los tiempos han reflexionado sobre cómo vivir en sintonía con el alma y con el entorno, no es una casualidad. Meditar, escuchar, leer textos de sabiduría. Busca esos lugares y personas que ya poseen o han desarrollado ese estilo interior que, guiados por el corazón, son capaces de dirigir a la mente hacia sus talentos y dones.
  • Cultiva satva (pureza) en tu comunicación, marketing y relaciones profesionales. No es labor del profesor convencer ni atraer a sus alumnos, ni siquiera fidelizarlos. La tarea del profesor es cultivar su conocimiento, sus valores y su práctica. El resto es consecuencia de esto. Ciertamente, queremos compartir lo que sabemos hacer y lo que ofrecemos, y para eso hemos de usar los medios de comunicación. Sin embargo, no sirve de nada embellecerlo de más, decorarlo para impresionar o darle excesiva importancia. La belleza emana de aquel que ha conquistado su interior. Como dice Stephen R. Covey “No hay victoria pública que no venga precedida de una victoria privada”.

      Por todo esto considero que es tan importante cultivar al método y el conocimiento, como lo es cultivar el corazón y el pensamiento. Tan importante es pensar en lo que me beneficia, como pensar en lo que beneficia a los demás. Tan importante es que yo pueda contar lo que quiero, como que tú puedas aprender lo que quieres. Tan importante es que mis éxitos me sirvan a mi, como que yo te pueda servir a ti en los tuyos. 

Así pues, desde aquí le deseo dulce vida al matrimonio de la ciencia de la educación con la ciencia del corazón. Larga vida y manos unidas a nuestra pedagogía y nuestra ética, para que puedan intimar y caminar juntas. Con todo esto espero que profundizar en este tema os despeje la azotea y os aligere el corazón. Deseo que os den ganas de navegar, remar, mover las velas y gozar del viaje empujados por la suave brisa de la vida inspirada y despierta. 

Como siempre, gracias, gracias, gracias.





* ¡Y ya vamos por el décimo artículo de esta serie!

Si no habéis leído los anteriores aquí os dejo los links:













* Ilustración Nick Ogonosky












sábado, 27 de octubre de 2018

Fragilidad y estrés: buenas noticias

      Le he dedicado mucho tiempo a escribir mis reflexiones en Instagram y hace mucho que no escribo aquí. Las reflexiones breves fortalecen mis conexiones con la inspiración a modo de semilla o de esencia. En varios párrafos consigo expresar ideas, impresiones, perspectivas y sugerencias sobre esta manera de vivir que yo llamo “La vida despierta”, que es la base de mi ofrenda a la enseñanza de yoga. Eso es lo que me ofrece Instagram, pero a la vez se vuelve cómodo y fácil. Por eso, y otros gozos, no quiero abandonar esta espacio del blog que me pide tiempo y atención. ¡Así que hoy me regalo el tiempo de profundizar en esencias!

      La vida despierta asume que estamos en este mundo con todos los sentidos abiertos, los internos y los externos. De los sentidos externos extraemos información sobre las señales del mundo exterior. De los sentidos internos recibimos interpretación de esas señales y sabiduría interior, así como información de las cosas no visibles que nos rodean. Si estamos despiertos estamos conectados con las fuentes de esos sentidos. 

Para mi el cuerpo es herramienta, fuente y metáfora al mismo nivel. Cuando hacemos asanas (posturas de yoga) estamos estimulando el cuerpo para que sea más eficiente y esté lo más saludable posible (entre muchas otras cosas). En definitiva, el asana pretende optimizar la salud física, repercutiendo también en los estados emocionales y mentales. Esto ocurre gracias a una activación fisiológica a través de la respiración y la aplicación intencional de tensiones y presiones corporales.

Por eso siempre me gusta sugerir, cuando enseño, que lo que estamos experimentando como esfuerzo es el mayor regalo que le hacemos a la herramienta (el cuerpo), ya que aporta un tipo de estrés que necesitamos para vivir y prosperar.

      Como siempre, es cuestión de puntos medios. Desde luego, no queremos vivir en un cuerpo frágil. La fragilidad puede venir por falta de uso, por mal uso o por abuso. Para nuestra vida despierta aspiramos a cultivar la "antifragilidad". Ésta es una cualidad que nos permite estar fuertes y resistentes, así como flexibles y adaptativos. Podemos cultivarla reconociendo en qué areas estamos más frágiles y empezando a ofrecer estrés moderado y dirigido a esas áreas (sean físicas, mentales, emocionales o espirituales).

Frente a la idea tradicional de que algo débil o enfermo debe ser puesto a reposo, surge la idea de que en muchos casos es mucho más recomendable ofrecer a las áreas debilitadas un nivel de estrés apropiado que impulse su regeneración y vitalización. Vivimos en un tipo de cuerpo que expuesto a quietud o comodidad en exceso se desvitaliza, enferma y pierde habilidades. Eso lo sabemos todos. Así como es recomendable descansar en casos de fatiga, está comprobado que una buena estimulación a través de un paseo, una clase de yoga o deporte moderado suele hacer que mejoren las  condiciones físicas, emocionales y mentales, más que en reposo.

      Nuestro cerebro también se beneficia de que lo expongamos a ciertos niveles de estrés (el aprendizaje es uno de ellos). Nuestra tendencia neurológica siempre es a elegir el camino de menos resistencia (volver a casa por el mismo camino, quedar con los amigos que conocemos, ir a nuestro restaurante favorito, etc.). Así como esas cosas que generan rutina y ritmo son muy necesarias para darnos un contenedor de seguridad y protección, en exceso debilitan la creatividad puesto que no nos exponemos a posibilidades y visiones nuevas.

Así pues, para cultivar esta cualidad antifrágil (o resiliente) podemos renombrar y redefinir nuestra visión del estrés. El estrés, en su justa medida, es necesario, positivo y saludable. El estrés, en su grado adecuado, es fuente de inspiración, creatividad y renovación. Este idea no me la invento, la ciencia ha dado dos nombres diferentes al estrés para diferenciar la modalidad patológica y negativa de la parte positiva: eustrés (positivo) y distrés (negativo).

      Ahora podemos hacernos la pregunta ¿le estoy ofreciendo a mi cuerpo y a mi cerebro el grado necesario de estrés para mantenerlos vivos, jóvenes e inspirados? Quizás tras esta pregunta surja una reflexión que reoriente nuestras elecciones. Quizás elegiremos los domingos salir a pasear o a estar en la naturaleza en vez de ver la tele o priorizar actividades pasivas. Quizás elegiremos hacer nuestra propia comida en vez de comer en un restaurante (el estímulo que provocamos teniendo que pensar qué cocinamos, cómo lo cocinamos y tocando los ingredientes con nuestras manos supera al acto rutinario de sentarnos y pedir comida). Incluiremos quizás en nuestra selección de comportamientos y hábitos estudiar y leer de manera activa con intención de aprender, probaremos a  volver a casa por un camino nuevo, quedaremos con esa persona nueva que nos ha inspirado en vez de los amigos de siempre, etc. 

Para no malinterpretar estos conceptos hemos de evitar confundir buscar el estímulo adecuado con sobre-estimularnos comportándonos de manera errática. Buscamos un camino de reflexión y curiosidad, no de dispersión e impulsividad.

¡Espero haberos estresado un poquito con estas reflexiones! Me alegra que nos encontremos por aquí de nuevo.




* Ilustración Craigio Hopson 
** Para las reflexiones breves en Instagram (en inglés) podéis conectaros conmigo a través de @samyamayogaibiza





domingo, 30 de septiembre de 2018

Educación y yoga conmigo en Barcelona y Madrid en Noviembre

      Tras once años enseñando yoga veo cómo en cada etapa se renuevan mis objetivos, articulándose cade vez de manera más clara y detallista los valores y las herramientas fundamentales que forman parte del legado tradicional del yoga, y que mejor se adaptan a las demandas de la vida contemporánea.

Por supuesto, no descarto que haya quien quiera iluminarse. Sin embargo, la mayoría de nosotros aspiramos fundamentalmente a lo mismo; una vida sana y feliz en la que poder disfrutar de la belleza que ofrece el día a día, y en la que podamos resolver los desafíos que se nos presentan intencional y creativamente. 

Doy por sentado que no todo el mundo lo expresaría de la misma manera que yo. Sin embargo, tras más de dos mil horas de enseñanza, otras miles de estudiar y crear contenido y cientos de alumnos frente a mis ojos creo que no me alejo demasiado de una realidad y una humanidad común. Y ese es el mayor regalo de estos años.

En realidad, más que pensar que esto nos estandariza, me gusta ver cómo estamos esencialmente unidos en nuestros deseos profundos. La diversidad aparece en cómo cada persona busca y logra sus objetivos. Esta diversidad es positiva y necesaria pues enriquece el intercambio y la experiencia humana, fomentando una alquimia individual difícil de descifrar pero que hace la vida muy apasionante.

      Como profesora quiero transmitir detalles e inspiración, porque he visto que el resultado de darle importancia a estos dos elementos es transformador y estimulante. Si yo quisiera transmitir solamente mi amor por la sofisticación intelectual, el conocimiento espiritual o la integridad en el movimiento probablemente no llegaría con tanta cercanía a la gente. Sin embargo, todo el mundo es sensible a los detalles, y todos agradecemos recibir ideas y alientos para seguir nuestro camino. Finalmente, se trata de que el yoga nos encuentre allí donde estamos, con lo que tenemos.


     Todo esto para compartir que estoy muy emocionada porque me dispongo a viajar de nuevo para enseñar. Ha sido una larga espera a los largo de 2018, como una contención de deseos, mientras profundizaba en formaciones en el extranjero y con los compromisos de temporada en Ibiza. Ahora mi presencia física aumenta en varias direcciones y mis ojos se abren para recibir las aventuras que vienen. La verdad es que me encantan los ciclos.

¿Qué esperar de mis siguientes talleres en Madrid y Barcelona?

Durante los últimos años centré el contenido de mis talleres en cuestiones filosóficas y de neurociencia que en ese momento eran parte de mi estudio personal y mi práctica. En todos mis talleres el movimiento y la anatomía eran parte de la ecuación porque enseño asana (posturas), pero el contenido teórico siempre era de ambición intelectual.

Reflexiono mucho sobre las conexiones entre pedagogía y ética, sobre cómo lo que vivimos y cómo vivimos empapa y aromatiza todo lo que enseñamos y cómo lo enseñamos. Por eso el año pasado decidí ofrecerme el reto de concentrarme en desarrollar masterclass de orientación anatómica, para educar la atención en las sensaciones corporales y dar herramientas para la búsqueda del alineamiento más refinado en la especificidad única de nuestro cuerpo.

He aprendido mucho y  me ha servido para detectar lo necesaria que es este tipo de educación para la mayoría de los practicantes y profesores.

Para Noviembre he programado dos fines de semana (uno en Barcelona y otro en Madrid) para ofrecer este contenido de manera condensada y concentrada. 

Cada fin de semana ofrece una serie de cuatro Masterclass. Esta serie entra en detalle en las acciones musculares y de alineamiento que favorecen una óptima experiencia y exploración de los diferentes grupos de posturas de yoga. Todas las propuestas pertenecen a la fusión de la forma de asanas tradicionales junto con el conocimiento contemporáneo de biomecánica y movimiento funcional. En ambos contextos la intención es acompañar al cuerpo en su naturaleza anatómica y en las diferencias constitucionales de cada cuerpo. El objetivo no es una postura única y estándar para todo practicante sino encontrar el rango de movimiento propio que desarrolla fuerza y movilidad de manera equilibrada. La integridad y la estabilidad son los objetivos fundamentales. 

Detalles de los talleres 

LA ANATOMÍA DEL MOVIMIENTO ATENTO
En Barcelona el 3 y 4 de Noviembre y en Madrid el 24 y 25 de Noviembre

Se puede asistir un día o los dos. Las masterclass para el primer día son: 1) Posturas de pie y 2) Hombros y Brazos. Para el segundo día son: 1) Extensiones de columna y 2) Flexiones y torsiones

Cada masterclass cuenta con su propia introducción teórica y una práctica guiada de vinyasa de precisión para explorar los principios en nuestro cuerpo. 

Estas clases son para practicantes de todos los niveles de experiencia. Los profesores pueden validar las horas como formación continua acreditada por Yoga Alliance.

Con muchas ganas de encontrarme con vosotros.


Para información, reservas o sugerencias podéis contactarme en diana@samyamayogaibiza.com

Todos los detalles prácticos están aquí: Eventos Samyama.